Los simpáticos amiguitos de los países del medio oriente asiático tienen claro que en esto de las Competencias de la subnormalidad no hay ningún tipo de límites que se conozcan, menos cuando tus adorables camaradas de fraternidad te agarran desprevenido levantando algunas cosas que dejaste tiradas en el piso de tu cuarto para darte una sorpresa bastante explosiva, peluda e incómoda, por no decir lo menos.



